Roadies RitoqueFm

77e3798bb9782084333898c5f75d9aab XL


El mascarón de proa bicéfalo de esa gran nave del Rock and Roll llamada The Rolling Stones lo componen Mick Jagger y Keith Richards. Qué duda cabe. Pero no siempre fue así. Antes de estas figuras ya totalmente jurásicas (y aún vigentes), el que dirigió la travesía de las piedras rodantes fue el malogrado guitarrista Brian Jones, quien fue hallado muerto en la piscina de su casa el día 3 de Julio de 1969. Para esa fecha, sus compañeros ya lo habían expulsado del grupo que él mismo había creado.

Por Oscar Rosales / Radio Ritoque FM

Para comienzos de los años 60’s, Brian Jones era un joven músico muy culto, proveniente de una familia acomodada, que se trasladó a Londres tras haber dejado embarazada su novia de 14 años y a dos mujeres más. Ya evidenciaba un comportamiento errático y una gran pasión por la música. Creció escuchando jazz, pero rápidamente se interesó por el sobrenatural influjo del blues. Su fascinación fue total cuando vio y escuchó al grupo de Alexis Korner tocando blues eléctrico. Jones se animó a demostrarle sus habilidades al verdadero padre del blues británico, subiéndose un día al escenario para ejecutar su soberbia técnica con el slide guitar, algo muy raro en esos días. Es en este ambiente de clubes londinenses donde reclutó a Jagger, Richards, Ian Stewart, Geoff Bradford, Dick Taylor y Mick Avory para dar vida a la primera formación de The Rolling Stones; el nombre del grupo lo decidió él mismo, tomándolo del título de un tema del blusero Muddy Waters, llamado “Rolling Stone Blues”. Debutaron en el emblemático Marquee Club el 12 de Julio de 1962. Posteriormente se harían cambios en la banda, saliendo algunos integrantes e incorporándose el baterista Charlie Watts y el bajista Bill Wyman.

En esos oscuros y difíciles comienzos el líder natural de la banda era Brian, quién además se convirtió en el arquitecto de su sonido y en su primer mánager. Hizo de esos primeros Rolling Stones un efectivo combo de blues blanco, que se apoderaba con fiereza de piezas de gente como Willie Dixon, Bo Diddley y Chuck Berry. Esta influencia musical está muy presente en sus primeros álbumes. En esta etapa Jones también aportaba el carisma como guitarrista principal, sacando sonidos que desataban la pasión de sus seguidores, robándose todas las miradas. Además, se encargaba de promover al grupo consiguiéndoles contratos para tocar y difundiéndolos a través de notas de prensa que él mismo redactaba y despachaba a los medios locales. Hasta se desempeñó como asesor de imagen, aconsejando con su buen gusto en el vestir al resto de los Stones.

Las cosas empezaron a ir mal desde el momento en que consiguió el primer contrato discográfico para la banda, de manos de Andrew Loog Oldham, ejecutivo de Impact Sound. El rubio guitarrista buscaba proyección internacional para los Rolling Stones y en eso no se equivocó, pero lo que no fue capaz de prever fue el tremendo nivel de injerencia que empezaría a tener Oldham en la parte artística del grupo. Para empezar, aconsejó alejar su sonido del blues, por considerarlo algo obsoleto, y acercarlo más al pop, pero desde una perspectiva salvaje (él sugirió que se convirtieran en la contraparte oscura de The Beatles), algo que ya incomodó a Brian. Como estrategia de marketing, instó a Mick Jagger a lucirse más, explotando una actitud más sexual en el escenario, desplazando del reflector al guitarrista líder. Como si todo esto no bastara, obligó a Jagger y Richards escribir canciones para que así asumieran ellos las riendas creativas del conjunto. Oldham tenía olfato y no erró en sus planes: En 1965 el tándem Jagger-Richards logró gran éxito para la banda con la composición “The Last Time” y el vocalista ya había observado y aprendido los movimientos de figuras como Tina Turner y James Brown, convirtiéndose en un imparable tornado en el escenario.

A Brian Jones se le relevó totalmente de su protagonismo en la composición y se le fue marginando de manera paulatina de todos los asuntos importantes del grupo, tanto a nivel de tratos comerciales como estrategias de promoción. Sin embargo, su mundo era la música y en ese ámbito seguía siendo el más formado e inquieto de todos los Stones, por lo que continuó realizando invaluables aportes para las canciones que registraban. Su destreza y sus ideas visionarias dieron el toque clave a varios de los hits más emblemáticos de las piedras rodantes. Por ejemplo, tenemos el sítar que metió en “Paint it Black”, una interpretación de madrigal en flauta dulce que colocó en “Ruby Tuesday”, el dulcimer de “Lady Jane” o las marimbas en “Under my Thumb”. Incluso algunos historiadores le señalan como uno de los pioneros de la música étnica, cuando durante un viaje por Marruecos subió a los montes Atlas para grabar  el sonido de las flautas de barro que tocaba la tribu Jajouka. Pero ni siquiera la música podría salvarlo de la gran traición que sufriría por parte de su novia y su mejor amigo.

En 1968, tras haber protagonizado varios líos y haber sido arrestados por culpa de las drogas, Jones y Keith Richards se fueron de vacaciones a África. Los acompañó Anita Pallenberg, la novia de Brian. En el trayecto este último enfermó, por lo que tuvieron que dejarlo en España. Keith y Anita partieron a Marruecos, donde se consumó la traición. Este acto terminó de sumir al guitarrista en una depresión incurable, que se reflejó en su escasa participación en los posteriores álbumes de los Rollings. El músico Ry Cooder, que por esos años participaba en algunas de las grabaciones del conjunto, reconstruye así ese período del malogrado Jones: “Brian era una persona desfasada, un personaje triste. A veces, cuando empezábamos a tocar, agarraba una armónica y se ponía a soplarla en un micrófono. Pero la mayor parte del tiempo estaba sentado en un rincón, durmiendo o llorando. Jagger se mostraba siempre muy desdeñoso con él y le decía que estaba acabado. Mick siempre fue una sanguijuela”.

Intentando despejarse un poco de todo ese turbio marasmo, en 1969 Jones había adquirido Cotchford Farm, una bellísima casa de campo situada en Hartfield, Sussex, y que originalmente había pertenecido Alan Alexander Milne, al creador de Winnie The Pooh. Su intención era retirarse del ambiente denso y tener la tranquilidad necesaria para componer…y para emborracharse y drogarse a destajo. En ese lugar empezó a desarrollarse el último capítulo de su vida.

Con la intención de realizar reformas en la casa, Brian contrató un equipo de albañiles dirigido por Frank Thorogood, un obrero que había hecho anteriormente trabajos en la casa de Keith Richards y que le recomendó Tom Keylock, el mánager de giras de los Stones. Se dice que realmente Thorogood había sido colocado ahí por el resto de la banda para vigilar los pasos de Jones, quien iba de mal en peor. Al equipo de albañiles le pagaban los Rolling Stones, quienes después deducían el costo de los ingresos que le correspondían a Brian.

El día 9 de Junio de 1969, Richards, Jagger y Watts llegaron a la casa de campo. Iban a notificarle al excluido guitarrista que se iban de gira a Estados Unidos, pero que él no estaba en condiciones de acompañarlos. Por lo mismo, decidieron que estaba fuera de la banda. Era despedido del proyecto que él mismo había creado y liderado. Según Richards, le sugirieron la opción de reintegrarse cuando pudiera, pero que finalmente no aceptó. Este fue el golpe fatal: Le arrebataron su grupo, que era lo único que tenía. A pesar de todo, cuentan que no se lo tomó tan mal, pues tenía grandes e importantes amigos en el circuito musical que lo apreciaban y solicitaban mucho. Él dijo que planeaba salir de gira junto a Jimi Hendrix e incluso se llegó a rumorear que se incorporaría a The Beatles (tenía una gran cercanía con Lennon). Nada de esto se concretó, pues Brian Jones aparecería muerto en la piscina de su hogar menos de un mes después de la visita de sus ex-compañeros.

El relato oficial de su muerte establece que esa noche del 3 de Julio Brian había estado nadando junto a su novia Anna Wohlin y el albañil Frank Thorogood; también estaba en la casa Janet Lawson, una enfermera que Keylock había enviado para vigilarlo. En un momento el músico se quedó solo en la piscina y alrededor de las 23:30 Janet lo encontró sumergido en el fondo, muerto. Trataron de reanimarlo, pero cuando llegó la ambulancia, unos cuarenta minutos después, ya era demasiado tarde. Se estableció que murió ahogado bajo influencia de alcohol y drogas. Al día siguiente, el jardinero de la casa vio a Tom Keylock y a Frank Thorogood quemando las pertenencias de Brian en el patio de la casa. Al funeral del músico sólo asistieron Bill Wyman y Charlie Watts, pues Mick Jagger estaba en Australia y Keith Richards no se presentó. Anna Wohlin tampoco pudo estar, pues Keylock ya la había puesto en un avión rumbo a Suecia; ella aseguraba que él le había pagado por su silencio, que le detalló todo lo que debía decir a la policía y que incluso los Stones le prohibieron dar entrevistas sin su consentimiento previo. El cuerpo de Brian fue sepultado en un ataúd de metal, sellado al vacío.

Hace algunos años atrás, el periodista y productor de la BBC Scott Jones, empezó a indagar el caso de la muerte del fundador de los Rolling Stones y contactó a Janet Lawson, quien había mantenido su identidad y su “verdad” en secreto. La enfermera le confidenció entonces que la policía había demostrado poco interés por investigar y que prácticamente le sugirieron todas las respuestas durante el interrogatorio. Ella apuntó sus sospechas hacia Frank Thorogood, señalando al reconstruir la escena de esa noche que “Había algo raro en el aire ese día. Frank estaba actuando extraño. Después de que habíamos estado todos juntos en el jardín de la casa, Brian se quedó solo en la piscina y me pidió que le trajera su inhalador para el asma. Me fui a buscarlo por la casa, en la sala de música, la recepción y la cocina. De repente llegó Frank en un estado terrible; sus manos estaban temblando. Me preocupó que algo raro hubiera sucedido y fui a chequear la piscina. Cuando vi a Brian en el fondo, grité pidiendo ayuda a Frank, pero él inicialmente hizo nada. Corrí hacia la casa pidiéndole socorro y de repente él salió disparado hacia la piscina y se sumergió para sacar a Brian. Si yo no había dicho dónde él se encontraba, ¿cómo supo que estaba en el fondo de la piscina?”. Janet aseguró en su momento que el albañil tal vez no tenía la intención de matar a Jones, pero que un juego malicioso entre ambos mientras nadaban habría pasado a mayores provocando el fatal desenlace. La teoría de la muerte del músico por la mano de Thorogood se refrendó cuando Tom Keylock le contó a Terry Rawlings que en su lecho de muerte, en 1993, el albañil le confesó que él había matado al guitarrista.

Sin embargo, hay algunos que se atreven a asegurar que los Rolling Stones sí estuvieron involucrados en la muerte de su líder original y que, incluso, no habría sido uno, sino varios los matones que lo ahogaron en el estudio de grabación y luego arrastraron el cuerpo hasta la piscina. Sobre esta hipótesis, el mismo Scott Jones recogió una pista muy interesante, que fue descartada en su momento por la Policía y que conectaba otro caso con el de la muerte del guitarrista. Joan Fitzsimons, una mujer que había tenido un romance secreto con Thorogood, fue víctima de un intento de asesinato el 26 de Julio de 1969; el ataque la dejó en coma, con el cráneo fracturado y ciega de por vida. Su novio Jordanian Michael fue encontrado culpable del hecho y pasó cuatro años en una prisión inglesa para después ser deportado. Lo interesante es que esta mujer había estado tres días después de la muerte del músico con Suki Poitier, una exnovia de Brian, en la misma casa del finado. Posteriormente, Fitzsimons le habría confesado a su familia que tenía miedo de Frank Thorogood y que la razón era la muerte de Brian Jones. Incluso el mismo Thorogood le había dicho en su momento al hermano de Joan que ella sabía demasiado sobre los Rolling Stones, así que “era mejor que no saliera”. ¿Habría sido Thorogood en realidad un sicario? ¿y trabajando para quién? Declaraciones de Keith Richards: “Yo no quería que se muriera. Pero no fue una sorpresa. Y fue difícil derramar una lágrima por él. Puedo sonar muy frío, pero él era un pasajero para nosotros. Teníamos que cuidarle el culo. Respetamos su memoria y nadie merece morir tan joven. Pero si alguien se la buscó, fue él. No sé qué pasó esa noche. Creo, sí, que Tom Keylock arregló la escena antes de que llegara la policía para que pareciera un accidente. Quizá quería sacar todo del medio para que no quedara gente implicada. Quizás hizo lo correcto. No sé quién estaba allí esa noche, y tratar de saberlo es imposible. Yo tenía más motivos para matarlo que nadie, y está claro que no lo hice. Quizá Brian trató de hacer un truco de inmersión profunda y estaba demasiado drogado. Pero vi nadar a Brian en condiciones horribles. Era un gran nadador, y es difícil creer que muriera en una piscina”.

Las teorías no acaban aquí: Los más imaginativos sostienen que Brian está vivo y que actualmente reside en Marruecos. Que el cuerpo hallado en la piscina era el de un doble y que por eso se le enterró en un ataúd de bronce totalmente sellado.

El misterio sigue en pie. Lo que sí está claro es que con su muerte, el músico que pasó de ser líder a invitado de piedra en su propia banda, inició el fatídico “Club de los 27”, que viene a ser la lista maldita que integran grandes rockeros muertos a esa misma edad. A Brian le siguieron Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison y, en décadas más actuales, Hillel Slovak (guitarrista original y miembro fundador de Red Hot Chili Peppers), Kurt Cobain y Amy Winehouse.

Hace un tiempo los Rolling Stones renovaron su clásico logo a propósito de sus 50 años de trayectoria. ¿Acaso esa húmeda lengua de sus satánicas majestades se estará mofando también de todos nosotros por la verdad que no conocemos tras la muerte de Brian Jones?

Comentarios

RITOQUE FM

logo web lb

Contacto :

Ponte en contacto

Te queremos leer y escuchar!

Envianos un mensaje a través de nuestro Formulario de contacto. O nos puedes llamar al: 32 2239891

Estamos ubicados en

Calle Uruguay 556, oficina 308 Valparaíso, Valparaiso, Chile

Redes Sociales