Roadies RitoqueFm

77e3798bb9782084333898c5f75d9aab XL


Vivir Así: “Neorrealismo” a la chilena en una telenovela, o el extraño caso de la teleserie donde los protagonistas son pobres y desempleados. Por: SPOILERMAN

En “Chilito” somos malazos para exaltar a nuestros talentos, encontrándonos comúnmente con el reconocimiento de sus carreras y talentos en otras latitudes y nosotros desde esta larga y angosta faja entregando comentarios poco halagüeños ante estas figuras que solo tras su muerte, los que con más suerte, se convierten en tardíos íconos populares.

Egon Wolff era chileno, un dramaturgo chileno. Sí, aunque su apellido y nombre no lo dejen claro. Vivió una vida complicada producto de problemas de salud (sombra al pulmón) y una rígida educación producto de la formación prusiana de su padre y de su madre sueca. Intenso lector e inquieto escritor desde muy joven. Su padre, quien previó el interés del joven Egon por las letras decide inscribirlo en la Escuela Militar para apartarlo de estas cosas raras, y tras su enfermedad termina estudiando Ingeniería Química en la Universidad Católica de Chile, trabajo que desarrollo también hasta bien entrado en edad, pero su pasión por la narración le lleva a estudiar en la prestigiosa Universidad de Yale en Estados Unidos donde se certifica como dramaturgo.

Son múltiples las obras de teatro que escribió y fue reconocido y laureado durante toda su vida, de hecho algunos años antes de fallecer a los 90 recibió el “Premio nacional de artes de la representación y audiovisuales” 2013. Sin embargo, la obra de Wolff no era de una pluma condescendiente, sino más bien de una realidad social profunda y dolorosa.

“Vivir así” es un extraño caso en la televisión chilena. En ella se retrata la realidad de la clase media, el mismo Egon Wolff decía que en nuestro país había muchas clases medias, más de 20 quizás, ironizando. El Director de Canal 13 de la época, 1988 (año del plebiscito) Eleodoro Matte, estaba interesado en mostrar realidad en la televisión pero no al estilo reality show. Aprovechando la apertura relativa de los medios en la época previa al fin de la dictadura, invita al dramaturgo a escribir un guion inspirado en el Neorrealismo italiano pero a la chilena, en donde la crudeza de la vida criolla por fin se notrara en la pantalla. El protagonista de la serie de un poco más de cuarenta capítulos es un hombre maduro llamado Chumingo Mora (que más chileno que eso), interpretado por Jaime Vadell, un esforzado hombre de trabajo con valores muy tradicionales que se dedica al rubro del transporte y se endeuda para conseguir un mejor pasar económico adquiriendo un camión nuevo y una casa de veraneo en Llolleo. Chumingo tiene una esposa (Patricia Guzman), a la que le está vetada la idea de trabajar, y es más, ni siquiera creo que lo pensase demasiado, producto de una formación machista en donde la vida de la mujer estaba solo en casa y el patriarca era servido como un rey, o un reyezuelo. Completan su familia dos hijos, Gina (Sandra O’rayan) una muchacha arribista y superficial que busca el éxito y la exaltación de la belleza estética, y Junior (Claudio Arredondo) un oportunista y posmoderno personaje que busca alcanzar el éxito económico de la manera que sea y derrotar a su padre como figura de poder. Claramente la seguidilla de personajes continua, pero todo lo que sucede en la novela esta centralmente desarrollado por este núcleo. En la familia aparecen los allegados, el cuñado de Chumingo (Roberto Poblete) quien esta cesante, y su esposa, quienes deben convivir con la vergüenza de no poder encontrar un trabajo que esté a su altura, un técnico mecánico. La vergüenza de los cesantes y el asistencialismo obligado de Chumingo a sus familiares se vuelve en contra cuando su clan perfecto comienza a mostrar fisuras éticas invisibles hasta entonces para el Páter Familia que se preocupó siempre de tener sustento pero nunca de las necesidades afectivas de sus hijos y mujer. La realidad económica les afectará directamente y la vida de crecimiento y prosperidad se derrumbara como un castillo de naipes.

La novela es dirigida por Vicente Sabatini, un hecho anecdótico pues es la única producción que hizo en Canal 13. En "Vivir Así" se cristalizan los grandes males de la sociedad chilena que hoy están más que enraizados y potenciados. El arribismo y el endeudamiento, las dificultades para encontrar trabajo digno, las apariencias como medio de alcanzar status social, la mentira como antecedente de la corrupción y el engaño.

Sin duda "Vivir Así", no es una obra sencilla, algunos sentirán que tiene algún parecido con la galardonada serie “Los Ochentas”, sin embargo, al no ser una recreación de una época sino la constatación temporal de su propio momento, el acercamiento a la realidad es más crudo.

No podría asegurar que "Vivir Así" fue una telenovela instrumental para mostrar el Chile profundo que TVN no mostraba en la época por ser el canal oficial de la dictadura, pero si podemos creer que no es una coincidencia que esta serie fuese emitida en la misma época en que aparecía la franja del No antes del noticiario para el plebiscito.

Egon Wolff no era un hombre que no fuese capaz de entender que su obra era una mirada crítica, pero indirecta hacia la dictadura, porque aunque nunca se mencione que tenemos como telón de fondo el gobierno de Pinochet mientras suceden los acontecimientos de la novela, queda claro que la miel sobre hojuelas que intentaba plantear la moneda con su franja publicitaria de crecimiento y prosperidad propugnada por el “Si” y sus rostros  no era la verdad que todos los chilenos vivían. Más allá de los problemas políticos, las necesidades económicas y eran verdaderas en aquel momento.

"Vivir Así", está siendo retransmitida por la señal de Rec TV, un canal de cable que emite programación del recuerdo de Canal 13 y que nos muestra esta obra para nada común ante la realidad de la banal televisión chilena contemporánea.

Comentarios

RITOQUE FM

logo web lb

Contacto :

Ponte en contacto

Te queremos leer y escuchar!

Envianos un mensaje a través de nuestro Formulario de contacto. O nos puedes llamar al: 32 2239891

Estamos ubicados en

Calle Uruguay 556, oficina 308 Valparaíso, Valparaiso, Chile

Redes Sociales